lunes, 18 de noviembre de 2013

30 Años del Club Patí Gramenet - Lo artístico de toda la vida...

Hace tiempo que no hago una entrada en el blog y llevo varios días con un tema en la cabeza, pero no es el que les voy a contar hoy, ese lo dejamos para dentro de poco...

Hagamos historia...

Yo comencé a patinar gracias a unos vecinos que se mudaron al lado de mi casa, “Los Figueras” cuyos hijos tenían patines y yo me encapriche con unos.
Al poco mi madre me llevo a ver un Festival del Club de Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires (G.E.B.A) en el Country Club de Banfield (todo muy: “o seah.... viste?”) El espectáculo se titulaba “Patines Imperiales”
Recuerdo haber alucinado primero con los patines, todos de bota y con una forma diferente a los mío que eran de correas.
Lo segundo que me alucinó fueron todos los movimientos coreográficos, los cruces, las piernas levantadas y los giros.
Y lo que me decidió a intentar se lo que intento ser desde hace muchos años fue ver a Alejo Marchese, a quien nunca pude conocer en persona, hacer su número: “Arte y destreza”
El coreógrafo de aquella maravilla ante mis ojos, era Peter Zigarán. 

Mi concepto de festivales se afirmó en ese mismo instante como espectáculo propiamente dicho.

Con el tiempo y ya federado en un club, supe que los tres shows más importantes de la Argentina durante muchos años eran el de River Plate, G.E.B.A y el de Huracán, club donde yo patinaba.
Emilse Melión, Peter Zigarán y Mario Olguí, respectivamente, los tres coreógrafos que se estrujaban la cabeza intentando llegar al público y hacerles comprender la maravilla del patinaje artístico en tan solo dos horas, emulando constantemente a Holiday on Ice, que era nuestro espectáculo de referencia. 

Al llegar a España mi primer festival fue en Alcobendas, junto a muchos de los grandes de este país. Antela Parada, Manolo García, Maria José Zuriaga, Jordi Sánchez Cisneros y un etc que ahora mismo no recuerdo.

Lejos estaba el glamour de plumas, luces, telón, cruces, vueltas y grandes coreografías grupales, programas a color, venta de entradas, etc. Muy lejos...

Cada individual hacía su programa corto y los números grupales eran una sucesión de enlaces de ejercicios de individual, con maillots a mitad camino entre exhibición y entrenamiento.
Todo se hacía “al giorno” que es como se denomina cuando la muestra se hace a luz natural o artificial, pero carentes de color.

Comprendí que aquí el concepto espectáculo era otro y automáticamente lo cambié, sin más problema.
Al fin y al cabo era algo menos en lo que trabajar cuando se es entrenador. Te limitas a hacer que patinen y una o dos veces al año una, para mi, exhibición. 
El término Show, como se utiliza en Argentina pasaba, en mi cerebro a formar parte de un recuerdo.
He de reconocer que hice un par de intentos e incluso hubo uno en que casi lo consigo, pero me cuesta más trabajo convencer a la gente para organizarlo, que montar dos horas de espectáculo.

La tarde de ayer domingo 17 de noviembre invitaba a quedarse en casa. 
La lluvia, el frío y la absoluta certeza que el verano mediterráneo se ha marchado hasta el próximo año nos tenía a todos con pocas ganas de salir.
Pero yo que soy un animal de pistas y me alimento de ruedas, me fui a ver un festival del que me habían hablado mucho, muchísimo y que nunca había tenido el placer... sí, sí, el placer... Un gran placer.

Volví a mi infancia por unas horas. Lágrimas incluidas.

Un festival como es debido.
En un pabellón que aun no entiendo que hacemos que no organizamos allí el campeonato de Bcn de Show... Ahí lo dejo....

Un despliegue de luces, telón, sonido, locución... Lo diré en palabras de niño:
Magia, alegría, ilusión y sobretodo una: la de hacerte sentir ganas de salir a la pista como uno de ellos, enfundado en un traje, a cual más bonito y a cual más vistoso...

Ayer se festejaron los 30 años del Club Patí Gramenet. 
Treinta años de historia.

Y volví a mis orígenes por unas horas...

Hablo de Show, de Festival, de hacerle sentir al público que está viendo algo en lo que se ha trabajado y mucho. 
Donde todo está organizado con una profesionalidad estupenda.
A pesar de la lluvia y el frío el pabellón estaba completo, sí, sí, completo. Como no lo estuvo siquiera el del mundial. Como no lo está un campeonato de España de individual últimamente...

Y cuando digo que volví a mi infancia, es porque todo tenía su nombre y apellido... 

Porque desde el momento cero en que entregue mi entrada en la puerta, todo fue un espectáculo con Mayúsculas. 

La primera cara conocida fue la de Lanç Rodríguez, que me recibió como siempre con una sonrisa y una felicidad... no es para menos, yo también si fuera parte de algo así estaría feliz... 

Cuando accedí a la pista y vi el pabellón tan lleno, tan bien montado, quedé boquiabierto.
Un telón imponente presidía todo, imposible no quedarte alucinado.
La distribución de las luces era estupenda porque te permitía distinguir todos los detalles. Y un sonido perfecto, ninguna interferencia, ningún acople y al volumen adecuado al tamaño del recinto. Es la primera vez que no tengo que gritar para que me escuche el de al lado...
Un cañón de luz para realzar las actuaciones individuales... sí, si, como en el mismo Sant Jordi, pero en Santa Coloma, 
A ojo de buen cubero, habrían unas mil quinientas personas, sí, si, como lo leéis... y alguien me dijo: “una pena... hoy no ha venido mucha gente... Claro con la lluvia...“ 

“Aves del paraíso” es el título de espectáculo.
Rosa Maria Cabrera “Rosica” la artífice de todo. 
Todo impecable. 
Los “Black out” luego de cada actuación y que la siguiente entre a oscuras en la pista me producía constantemente las ansias de ver cada número y créanme, luego de 40 años en el patinaje, no todo llama la atención de la misma manera. Pero ver que, desde los niños de cinco y seis años hasta los mayores de más de veinte,  saben lo que tienen que hacer, cuando y cómo, siendo un profesional, sé que no es tarea fácil. 
Pues la primera en la frente: los peques más peques sabían, a oscuras, donde colocarse... De ahí en más todo fue una catarata de colores y como decía antes: magia.

Me encantó.

Si cuando tenía seis años me alucinó ver a Alejo Marchese y quise ser patinador, ver anoche a los individuales del C.P.Gramenet no tuvo desperdicio.
La noche abrió con David Bueno, que no más salir se metió al publico en el bolsillo con con un tema tan simple como Grease, pero su desparpajo y su “chuleria” sana, no tiene desperdicio. Ninguno de los patinadores de Gramenet recorta a la hora de actuar. David Buenos se marcó un triple mapes muy bien conseguido y una serie de doble rippers, a modo de propina, porque con su manera de actuar en un espectáculo con solo salir tuvo el público en el bolsillo.
No había tenido tampoco el placer de ver en directo a Tara Lloret... Estupenda. 
Efectiva y sobretodo con clase. Elegancia y saber hacer. Todas sus ejecuciones muy correctas, pero más allá de eso, presencia, planta, savoir fer...
Y parece que la cosa viene en los genes porque la niña tiene un hermano...
Duncan Lloret es más sobrio y contenido que David Bueno, pero con muy buena planta en pista y por supuesto bastante efectivo. Defiende su trabajo muy bien, es un patinador elegante y veloz, que destacó por encima de todo por su sobriedad.
Todos ellos llevan una marca de la casa, inexcusable, que es lo estético.

Estuve sentado en la grada con otra entrenadora y colega de trabajo riéndonos y emocionándonos juntos, porque cuando menos lo esperábamos apareció él...

Apareció como apareció cuando yo era pequeño Alejo Marchese....

José Antonio Ballesteros de riguroso negro cuajado de Swaroskys boreales y amatite...
Y luego de lo protocolario de las presentaciones y dedicatorias al patinador más internacional y laureado de la entidad, simplemente se puso al respetable por montera y lo levantó por los aires.
Viva la madre que te parió, Jose... Viva.

Te entiendo como nadie. 
Una pista, una música y mil personas o diez, da igual. No hay mundo, ni horas, ni dolores,  problemas o cualquier cosa que pueda ser ajeno a ese momento irrepetible que es como si chocaran dos planetas y todo fuera electricidad...
Y lloramos... porque al menos a mí me diste ganas de pedir prestados unos patines y saltar a la pista... y eso no tiene precio.

Jose nos regaló un par dobles flips, un doble mapes y una pirueta de escándalo... Y  mucho, mucho baile, que es lo que al público le gusta y uno ha de patinar para el público.
Te importó nada tu rodilla inflamada y la recomendación del médico de reposo... ja!
Los médicos sabrán de medicina, pero poco saben de pasión por patinar...
En eso también somos iguales y créeme que conozco un par más que ídem.

Ay que noche...

Gran noche la del Club Pati Santa Coloma de Gramenet.
Rosica, enhorabuena. 
Rosa Maria Cabrera,  tu eres el nombre y apellido del que hablaba al principio. 
Puedo decir que tienes el mejor show que he visto en España Nunca. Así, con dos cojones. El mejor.
Viva la madre.... Olé. 
Treinta años al frente sacando lo mejor de todos los que han pasado por tu pista, como bien dijiste a los chicos que se juntaron para darte una sorpresa: tu casa. Porque para un entrenador su pista es su casa. No hay más.

Enhorabuena a todos, a los casi 300 patinadores que habría en la pista, porque todos y cada uno formaron parte de una noche mágica.
Una noche que a mi particularmente me devolvió por unas horas a un lugar precioso, al momento preciso en que me enamoré de esta disciplina, cuando aun no conocía dobles, ni filos, ejercicios ni puntuaciones, políticas y jueces. Al génesis de todo. Al verdadero paradigma de este deporte: Lo artístico.

Volví a casa bajo la lluvia que le daba un toque nostálgico...
Purpurina en la barba de los besos y abrazos con gente de muchos años...
Elena Ventura qué grande cada vez que nos encontramos y que increíble los años que han pasado ...

Y esta mañana al mirarme al espejo listo para enfrentarme a un lunes muy pero muy difícil cuando vi los reflejos de la purpurina aun en mi rostro, me di cuenta que la vida es esto, tener una pasión porque el resto es relleno.

Os animo a todos, que no se pierdan el Festival de “La Gramenet” 2014.
Yo os aseguro que ya no no me lo pierdo más.


Carlos Pantano.-

lunes, 11 de marzo de 2013

Reus 2013


Hace unos días leí una de esas frases de autoayuda, extraída de una película de Will Smith, en la que él le decía a su hijo: “Nunca de dejes que nadie te diga que no puedes hacer algo” (o algo así).

Soy bastante huidizo de los libros de autoayuda, los respeto y respeto a quien los lee e incluso los necesita, a veces necesitamos un dedo para tapar el sol y seguir en la sombra ficticia.

Yo me enfrento todo lo que puedo a los problemas, incluso a los que puedo evitar. Pero lo cierto es que reflexionando sobre muchas cosas en este fin de semana súper intenso, me di cuenta que hace muchos años, un dirigente con más cargo que clase me  escupió: “no podrás participar nunca en un campeonato de España…”

Elena, mi madre, de la que tanto habéis oído hablar, siempre me decía: “No escupas para arriba que te puede caer en la cara…”

 

Cuando como patinador caes tu primer doble Axel de pie, te enfrentas al reto de caer el segundo como constatación empírica que no ha sido una casualidad, sino que has conseguido comprender el cómo y el cuándo de detener el movimiento y salir airoso de semejante ejercicio.

 

El año pasado, en Madrid, patiné en mi primer campeonato de España de Show.

A partir de ese momento y hasta hoy justamente un año, ha llovido, no el diluvio universal, ¡lo siguiente! Pero quedaba la constatación pendiente que no había sido un hecho casual…

 

Desde el europeo de Blanes del 2012, mi vida en el patinaje ha dado un giro muy importante. Cruzarme con Jana Sanromá hizo que muchas cosas cambiaran.

Las primeras GRACIAS  son para ti.

Conformé un equipo de show que en principio llegaba a duras penas al número mínimo para un grupo pequeño y acabó siendo de los más grandes.

El proyecto fue rechazado por dos clubes. Si, si Rechazado. Dijeron que no les interesaba tener 20 patinadores más.

No sé si por desidia, inseguridad o simplemente falta de ganas de trabajar y lo más importante: no poder enriquecerse a costa del patinador. Desde el principio me negué a que el patinador siga desembolsando cantidades insultantes de dinero en conceptos absurdos ya bastante pagamos de fichas federativas, cuotas de clubes y sobretodo inscripciones que me parecen pura total y absolutamente abusivas… Pero eso es tema aparte.

 

La cuestión es que CpStudio finalmente se constituyó como club ante el Gobierno de la Generalitat de Cataluña lo que lo habilita para ser y estar. Que nos sigan dejando ya es y será otra cosa…

 

Las segundas gracias son para Lluïsa Castro Pérez, por dármelo todo sin conocerme de nada. Por atreverse a atravesar esa cáscara de pinchos en la que estoy envuelto hace años y de la que me desnudo delante de pocos.

 

Comenzamos con un objetivo cercano: llegar al Campeonato de Barcelona, sin importar en qué puesto, lo importante era llegar sin morir en el intento (CpStudio estaba acostumbrado a morir en el intento…) Y llegamos y pasamos todos los equipos de Barcelona al Campeonato de Catalunya donde habíamos de superar la primera criba.

Y nos fuimos a Girona llenitos de ganas y emoción.

 

Particularmente era mi primer campeonato de Catalunya. Esta tierra que tan bien me acogió y me dio muchas cosas que forman parte de lo que soy hoy: Oportunidad, trabajo, un idioma rico y hermoso al que defiendo, una identidad adoptiva de la cual estoy más que orgulloso, un “taranna”, un “Seny” y un “bon cop de falç” que defiendo y defenderé porque creo en él.

Como decía para mí, mi primer campeonato de Catalunya, así que todo era emoción y muchas ganas. Once plazas libres para pasar el Campeonato de España. Nos mirábamos en el vestuario los unos a los otros con los nervios a flor de piel y las ganas de conseguirlo.

Volví de un paseo por la grada, me subí a una silla para estar más alto y que todas las chicas me escucharan y les dije a las 20: “Hay once plazas confirmadas, no sé si habrá plaza por provincia organizadora y si tal club llevará el equipo “B” pero las buenas y seguras son once. Hay que patinar como si no hubiera mañana, con un cuchillo entre los dientes así, y me puse la mano de canto en mi propia boca a modo de hoja de cuchillo.” Y así salimos a la pista y volvimos de ella con el puesto 10, es decir, con plaza para el campeonato de España… Segundo pequeño objetivo cumplido.

Con el subidón de la clasificación, el vídeo de la ejecución y los vídeos de las demás ejecuciones comencé mi carrera personal de seguir aprendiendo, como siempre, como cuando llegue a Barcelona y mi primer trabajo me lo dio Castelledefels donde durante catorce años ininterrumpidos, contratado y muy mimado, trabajé como entrenador, dándole al patinaje otra visión y fabricando patinadores que hoy están en equipos de los que tomo ejemplo: de los mejores. No puedo parar de aprender y aprendo estudiando a todos y cada uno de los que patinan a mi lado o compiten conmigo y consigo mismo.

 

El proyecto se tituló “España 10”.

 

No ha sido un campeonato de España fácil como entrenador.

Por primera vez y teniendo un carácter muy conocido por todos y un hacer muy criticado tantas veces, pocas por no decir nunca, me enfrenté al hecho del cuestionamiento directo y frontal de una patinadora.

Pocas veces en mi vida me he quebrado ante el ataque verbal, la actitud insultante, desvergonzada, irrespetuosa e ignorante frente a lo que el entrenador representa o debería representar, a la edad y las canas y por sobre todo, la trayectoria…

Como buen ser humano lloré.

Lloré a solas porque cuando uno llora delante de los que quiere y aprecia, se siente en la intimidad de llorar a solas y sin vergüenza.

Lloré hasta las dos de la mañana no sé si de dolor o de aguantarme las ganas de girarle la cara de un bofetón y mandarla a terminar su educación, dejar de mentir, excusarse, aprender a aceptar las normas, respetar al resto del equipo y sobretodo, respetarse a sí misma.

A entender que la desubjetivacion de individuo en pos de la subjetivación del equipo es la piedra angular de todo grupo y que no es un equipo de trabajo sino un trabajo de equipo, donde la confianza en el otro es el aceite que lubrica el engranaje imprescindible.

Por primera vez no doblegué mis propias lágrimas y me partí en dos. Literalmente.

 

Con el reloj puesto a las siete, me dormí a las cuatro y me desperté antes que sonara. Intenté continuar durmiendo consciente del día que tenía por delante y que tenía un objetivo por cumplir y diecinueve personas que estaban en el mismo barco aunque no todas confiaban en mí, tenía que demostrarme a mí mismo que si había podido sobrevivir a peores situaciones, ésta debería ser una anécdota.

 

Cuando escribí “Objetivo España 10” en el canal de comunicación del equipo comenzamos a construir algo en qué basarnos para salir, con el cuchillo entre los dientes, a la pista. Ya no nos bastaba con “darlo todo”, queríamos eso y nada más que eso: “España 10”

“Esto es como pedir dinero a tus padres, dije un día en el entrenamiento. Has de pedir de más para que en el recorte (palabra de moda) te quedes en lo que realmente quieres”

El corte estaba dado en el orden de salida número ocho.

Mi experiencia y el conocimiento de mi propuesta coreográfica, me hacía ser muy realista y no podía soñar con un “España 8”, pero había que apuntar más alto a la hora de trabajar y así lo hice.

 

Llegamos a Reus, al Campeonato de España. Como siempre todo muy bien organizado, impecable, muchas caras conocidas, mucha emoción y sobretodo mucho azul corporativo.

 

Allí estábamos nosotros, nuevos, recién llegados, recién estrenados como equipo, aunque algunos con mucho bagaje a sus espaldas.

 

Irreversible (Irréversible, en francés, y tipografiado como IЯЯƎVƎЯSIBLƎ en los afiches) es una película francesa del año 2002, dirigida por el argentino Gaspar Noé y protagonizada por Mónica Bellucci y Vincent Cassel. Es una película contada en orden cronológico inverso. La banda sonora de toda la película está montada por Thomas Bangalter miembro del dúo francés de French House denominado Daft Punk.

Fue la primera película que vi mi novio…

 

En eso me inspiré y quise en ello hacer como un gran homenaje a la vida, que es como el título, a él, a Félix, que me ha acompaña hace nueve años en toda esta aventura a veces loca y otras, como esta, personal. A su vez a grandes del patinaje a los cuales admiro y aprecio. Auch! y I love you baby (Pons-Domenech) dos coreografías para mi impresionantes, a Hallucinatinos, de los Belgas H.C.Hermés Kunstrolschaatsen, a quienes coreografíe durante nueve años. Un homenaje tambien al patinaje de show argentino que tan bien cuenta historias y que tienen otra manera de hacer show. A Luis Pérez, autor de “Who”, una de las mejores coreografías de intriga y muerte que he visto y por ultimo una celebración de vivir, a mi edad sobre los patines.

Todo eso junto es Irreversible.

Quizá no se perciban todos esos guiños dentro de la coreografía, pero están y me han servido todo el año para dar de mi lo mejor como patinador y como coreógrafo.

Todo eso junto es CpStudio.

Permanecer y transcurrir, en este caso es honrar la vida.

 

Me preguntaron en un pasillo: ¿No te sientes raro viniendo aquí sabiendo que no vas a pillar nada? Miré disimuladamente mis pies y los suyos, yo llevaba ruedas y ella no. Sobraron las palabras…

Para quién sí me faltaron palabras y no fue porque no dijera unas cuantas, fue para las chicas con quienes compartíamos vestuario y se ducharon, literalmente, encima de mis patines, mi maleta y la de algunas chicas de mi equipo. Me faltaron palabras… y el canto de un duro para muchas cosas más. Como le dije a su delegada: la factura de los dos pares de botas, correrá por su cuenta…

 

Volvimos de Reus con un puesto 10 debajo del brazo. “España 10, objetivo cumplido”

 

Cataluña y por ende España y no al revés, es la primera potencia mundial en Show, sin permiso de nadie, porque el show es lo que está moviendo el patinaje en estos momentos. Nada mueve más gente que nosotros. Nada da más ganancia a la federación que nosotros y nada llena pabellones más que nosotros y si no saquen cuentas.

Estar y ser de los diez mejores de este país es un logro y un orgullo. No todo es tener medalla, porque hay un momento para todo y lo importante es saber reconocerlo.

 

Por eso y para cerrar quiero dar las gracias a todos, absolutamente a todos.

Los que me apoyaron y los que no. Los que me abrieron puertas y los que me las cerraron. Los que me ayudaros y los que me pusieron piedras en el camino y palos en las ruedas.

Para los que me dijeron “a tu edad aun arriba de los patines” fueron los tres axels que salté en la fiesta final (la hostia en toda regla por gula, también se la dedico, qué placer caerse haciendo lo que uno ama…)

Pero muy por sobre todo quien en su día, hace 24 años me dijo:

“Nunca participarás en un campeonato de España”

 

Mamá tenías razón: no hay que escupir para arriba…

 

Carlos Pantano.

martes, 23 de octubre de 2012

La Presbicia ...


… O ver las cosas distintas con el paso del tiempo…

El cristalino pierde plasticidad, y por tanto, su poder para curvarse, de manera progresiva con el tiempo, por lo que es común que la capacidad de ver ciertas cosas cambie con la edad, lo que da origen al término oftalmológico de vista cansada y en la vida le podemos llamar madurar…

Hace unos días, comentando en Facebook con amigos y compañeros entrenadores, sobre si seríamos o no seríamos olímpicos, síes y noes, porqués etc. hice alusión al trabajo que nos queda hacer en comparación al hielo, donde el hecho de juzgar lo más objetivamente posible les ha hecho restructurar la manera de observar el ejercicio, juzgarlo y detallarlo, dejando bastante acotada la parte subjetiva inherente a la persona que juzga.

Nunca he querido ser juez. A pesar de haber tenido licencia y haber puntuado alguna que otra prueba y campeonatillos en la época que vivía en Madrid, no era algo que me llamara. Mi pasión es patinar y transmitir mi experiencia y eso es pura total y absolutamente subjetivo.

De joven sentía mucha aversión por la figura del juez, por ese “personaje”. Recuerdo aun, con 16 años un campeonato en “Estudiantil Porteño”, después de ejecutar por primera vez la figura 18, a la que tenía terror, lloré un instante de la rabia por no poder relativizar la presencia de los jueces.

Años más tarde, en mi último Nacional en Mendoza, clasifiqué segundo en figuras, superándome a mí mismo incluso en libre que quedé tercero y a patinadores que solo hacían obligatorias y a algunos de los cuales mostraban cierto menosprecio porque nunca fui realmente bueno en escuela, pero tengo unas pelotas a toda prueba y ganar no es para cagones.

Dejé de tenerle miedo al juez y a su subjetividad de no gustarles como patinador de figuras.

Mi opinión sobre el juez había cambiado. Ellos hacían su trabajo y yo el mío.

Comencé una relación distante, para centrarme en el placer de patinar haciéndolo lo mejor que sé.

Ya como entrenador y conociendo el esfuerzo del atleta, mi visión del juez cambia otra vez. Compartimos un mismo reglamento y lo vemos desde dos puntos de vista distintos y eso, me hizo ser más crítico, anteponiendo mi experiencia como patinador a la suya, que suele ser bastante menor en algunos casos, por no decir inexistente como en otros países donde un simple examen te convierte en juez. Al menos aquí, en España, para ser juez se ha de tener un mínimo de experiencia sobre los patines.

En mi opinión (la de una gota en el océano) el juez debería valorar la ejecución y no la técnica, al patinador y no a su entrenador, su club o su procedencia y sobretodo el conjunto.

He oído millones de cosas sobre cómo llega un deporte a ser olímpico. Cantidad de fichas de deportistas por países. Cantidad de países que lo practican. Presencia en los medios y sin fin de pelotudeces. Pero la que más me llamo la atención fue una teoría que encajaba mucho con lo que pienso y es que, en la mayoría de deportes olímpicos (menos en el patinaje sobre hielo) ganar o perder es absolutamente objetivo. Léase: llegas primero: ganas; metes más goles: ganas; derribas al contrincante: ganas; eres más rápido: ganas; saltas más alto: ganas. En resumen: resultados objetivos dados por hechos y no por personas.

Gimnasia artística y rítmica: existen categorías de ejercicios y sus múltiples combinaciones, perfectamente acotadas, indicados sus valores y un largo etc. en el que me pierdo y no quiero cometer un error por ignorancia. Pero por ahí van los tiros.-

El problema de las prebendas y acuerdos del tipo: “tu me puntúas a éste y yo te puntúo a aquél” en el hielo fue muy sonado. Se comenzó eliminando la puntuación más alta y la más baja de siete jueces, quedando así el promedio y nadie podía desmarcarse en la puntuación ayudando o perjudicando a nadie

La llegada de las tecnologías y su aplicación a otros deportes (el ojo de Halcón en el tenis por ejemplo) también llego al hielo, donde la distancia y la velocidad, sumadas a la edad de los jueces y su pérdida de visión, dificultaban el juzgamiento en una superficie tan clara y un patín casi imperceptible. La huella de la sierra y la cuchilla hace que, visto de cerca el oro no reluzca tanto. Así que comenzaron a utilizar la revisión ipso facto del vídeo. Ahí comienza el trabajo de los entrenadores y patinadores en la ejecución (ojo, digo ejecución y no técnica) o séase: hacerlo bien. De ahí en más los detalles se han ido puliendo hasta el punto que no solo hay una visión global, sino una detallada donde las vueltas de las piruetas cuentan, los filos cuentan, las transiciones coreográficas cuentan, llegando incluso a que cada juez valore cada uno de esos aspectos individualmente. Como si dijésemos hay un juez para filos, otro para saltos, piruetas, coreografía etc.

En el vídeo que he colgado de: Jeffrey Buttle, en el “Open Japan” (El abierto de Japón) se puede ver perfectamente, luego de cada ejercicio que compone el programa, el “Details Score” (detalles de puntuación) donde cada juez coloca ese ejercicio en una posición con respecto a otro patinador, precedido por una nomenclatura de dicho ejercicio que la identifica, ej.:

3F + 3T (Triple Flip + Triple Toe loop) Las combinaciones llevan un signo “+”;

3A (Triple Axel);

3Lz (Triple Lutz);

FSSp2 (Flight Sit Spin 2 – pirueta saltada baja 2 posiciones-);

FCcoSp4 (Flying Camel Combination Spin 4 – Salto Paloma (arg) FlyCamel (es) combinada 4 posiciones-);

StSq4 (Step Sequence 4 – Secuencia de pasos 4 – tengo que confirmar que el 4 pertenezca a la forma de la secuencia que en este caso es serpentina-);

ChSq1 (Choreographic Sequence 1 – Secuencia coreográfica);

CCoSp3 (Camel Combination Spin 3 – Combinacion de 3 piruetas de ángel (es) paloma (ar)-).

Obviamente no están todos los ejercicios aquí detallados, pero sí las variedades de los ejemplos.

 

En el final como un SUBTOTAL, podemos ver la puntuación por juez de:

Skating Skills (Habilidad en el patinaje – dificultad)

Transitions/Linking footworks (Transiciones y enlaces de los trabajos de pie)

Performance /Execution (Actuacion y ejecución)

Choreography /Composición (Coreografía y Composición)

Interpretation (Interpretación)

 

Por ultimo, podemos ver como se obtiene el resultado con un balance de todos los ítems, restando las deducciones, en el caso que las haya, para dar un TOTAL SCORE (Resultado final).

¿Complicado? Sí, mucho, aunque muy eficiente y efectivo. Pero sobretodo: muy seguro.

Hoy, con tres décadas al frente del alumnado, cuatro encima de los patines y frente al juez, mi visión es otra sobre esa figura que no me gustaba con dieciséis años es distinta. Comprendo lo complicado que debe ser juzgar cuando tantos cientos o miles de ojos te miran y sabiendo que puedes encumbrar o condenar a un patinador y su entrenador (convengamos que muchos entrenadores pierden su trabajo por un mal resultado y muchos, muchísimos patinadores han colgado las botas por motivos de esta índole) con solo un momento de duda. Qué difícil es mantenerse al margen de políticas y chanchullos, sabiendo incluso que se está ahí porque al que estaba lo sacaron por no obedecer una línea subrepticiamente establecida. Qué difícil es estar en un lugar sabiendo que no se ha podido estar en el otro…

Siempre me pregunto: ¿Por qué a lo largo de nuestras carreras no hemos visto sentados a Scott Cohen, Chiara Sartori, Tim Mc Guire, Paul Price, Michelle Biserni, Michelle Sartorato, Jayson Suttcliffe y un larguísimo etc, puntuando? ¿Por qué los grandes, grandísimos, hacedores de la historia más reciente de nuestro deporte no han devenido en jueces? Solo recuerdo a Michael Obrech y no es tan reciente... Y seguramente alguno más habrá y quizá nuestra nueva responsable en Cipa haya sido lo más de lo más en su día, como seguramente lo fue Mr Pollard, que cuando tome clases con él hace un millón de años en “Estudiantil Porteño” (fíjate por donde), ya era un señor mayor… y de eso hacen tres décadas…

¿No deberían ser los responsables de nuestro futuro más cercanos a nosotros en edad? En fin, sigamos….

Mi visión sobre el panel, los jueces, cambia otra vez. Nunca les he retirado el respeto, como se lo retiré a los dirigentes políticos que no me dan ninguna confianza. Al contrario: lo que diga el juez es lo que vale, me guste o no. Me eduqué en un país donde lo que no estaba prohibido era obligatorio, así que no me cuesta aceptar, ahora viviendo de este lado del océano aprendí a usar el derecho a réplica, pero siempre he respetado a los jueces, solo que hoy comprendo mejor que es complicado juzgar bien cuando a tu alrededor hay tantos elementos perturbadores y poca ayuda a la objetividad y tanta respuesta abierta a preguntas importantes.  Y eso que estamos hablando de patinaje individual…

No sé si llegaremos a ser Olímpicos o no. Creo que nos falta mucho en el campo de la valoración, pero como dice Shakira en una canción: “siempre supe que es mejor, cuando hay que hablar de dos, empezar por uno mismo”, haré autocrítica:

Hasta que no saquemos un patinador como Jeffrey Buttle a la pista, con esa ejecución, con esa interpretación, con esa coreografía, ese sentimientos, con ese margen de error y todo ese no sé qué que qué se yo, seguiremos echandole la culpa a otros. Lo que hay que hacer es dejarse de joder y ponerse a explorar talentos, admitir que no sabemos un carajo, sernos fieles a nosotros mismos y a nuestra filosofía y trabajar, trabajar y trabajar para conseguir lo que siempre hemos soñado aunque haya que dormir cuatro horas, que ya dormiremos cuando nos muramos.

Ganar no es para cagones, repito, sino para los que no le tienen miedo a nada.

Os regalo mil seiscientas y pico de palabras en un momento de emoción, de sentirme vivo arriba de mis patines.

Disfrutad del vídeo.

Carlos Pantano Galia.-

viernes, 13 de julio de 2012

Norteamérica, Italia y nosotros en el medio...

Norte América, estilos y técnicas:

Hace unos pocos días llego a mi pantalla un vídeo de Cam Am Crew, un blog donde se publica la historia y también el presente del patinaje en E.E.U.U.

Obviamente y ahora que lo podéis disfrutar también entenderéis un poco más por qué.

Para los más jóvenes, que no conocisteis a figuras del patinaje norteamericano y crecisteis a imagen y semejanza de lo que Italia dice, hace, vende, impone y ordena, toda la lista de nombres a continuación no os sonarán, pero, “pero”, a mi criterio, un buen patinador no sólo ha de saber patinar bien y poder demostrarlo, sino que ha de conocer la historia de su deporte. De dónde provienen ciertas cosas, cómo llegamos hasta aquí, por qué, cómo, cuándo y sobretodo dos cosas, qué heredamos y qué dejaremos…

Porque cuando patinar deja de ser un pasatiempo para convertirse en un una manera de entender la vida, todo lo que lo rodea, lo forma, lo nutre, lo hace crecer e incluso lo mata, contamina debilita, es importante de conocer. Porque si cuando llega el momento de dejarlo puedes dejarlo así no más, sin sensación de pérdida, es que no has pertenecido nunca a esa raza de tozudos que siempre quieren más y más porque nada es suficiente. Entonces tu paso por nuestra forma de vida tendrá una estela breve.

Dicen que en el ciclo filosófico de la vida, uno ha de plantar un árbol, escribir un libro y tener un hijo… Por el legado, la permanencia y la perpetuación.

No sé como es el legado filosófico en nuestra vida de patinador, pero hace un tiempo, Alejandro Raga, ex - alumno, colega, compañero y amigo en ese orden con el paso de los años, me dijo en un post del Facebook:

 “.- somos dinosaurios –“

Y casi….

Nosotros vivimos una etapa del patinaje donde la vida social externa no existía porque socializábamos sobre los patines.

Nuestra vida se hacía sobre patines y cuantas más horas patinaras más conocías a tus amigos, tu cuerpo y tu club, porque compartías momentos imborrables con los tres.

Porque había más talento que técnica, más horas que método y sobretodo, muy por sobretodo, menos negocio.

Como dijo Carolina Saldaño, “-…había una nueva raza…”

En EEUU cada entrenador tiene su técnica (¿o debería decir tenía?) pero en alguna conversación con ellos, con los patinadores, te contaban que se pasaban la vida en el “Rink” (pista en inglés)
Patinaban millones de horas.
No iban al gimnasio, ni hacían dietas, ni tenían preparador físico.
Ellos salían y patinaban.
Punto.
Como decimos en España: “Punto pelota”. Adoro esa frase por su contundencia.

En este vídeo maravilloso, que Diego Farina Semerano posteo en Facebook y que yo me bajé de manera urgente a mi disco duro, podemos ver a: Scott Cohen en un momento de su carrera, para mi brillante.
Heath Medeiros, con un dominio espectacular de lo que hacía y unas ganas tremendas de comerse el mundo.
Un Sandro Guerra (en el tramo final del vídeo) con su incomparable y sobretodo sobrio estilo. Se distingue a Samo Kokorovec, (pantalón azul, camisa blanca, haciendo solo un triple Lutz, impecable) al final también del video.
Patrick Venerucci, con el pelo recogido en una coleta.
A otro norteamericano que no reconozco muy bien, pero no es cojo, para nada
Y por supuestísimo al inigualable Jayson Sutcliffe.

Hablemos es estilos y técnicas.

Por aquel entonces, los americanos dominaban plenamente el panorama mundial.
Nadie se planteaba si el pique del Mapes (Metz, Toe Loop, Tolo) era abierto o cerrado. Nadie cuestionó si la pirueta reversada (trompo invertido) era o no un movimiento masculino.
Los Lutz, se hacían más en exterior y los Flips, con un giro de “tres” y se picaban directamente, sin esperas “padrenuéstricas”.
Los triples Rittberger (loops, rippers, ritt) no ocasionaban ninguna dificultad de juzgamiento ya que de freno o de ruedas, eras un privilegiado si lo conseguías.
A nadie le escandalizaba verlo con “treses” como los europeos o de un salto de vals (inglés, del tres) como los americanos. Y mucho menos ver a Scott o Heath hacer un inglés cayendo directamente en freno y de ahí reimpulsarse para su ejecución.

Un patinador se dejaba la piel durante los cuatro minutos sacando de sí lo mejor, dándolo todo, con el más difícil todavía siempre entre los dientes.

Te asombrabas como por un lado Italia, preparaba a sus atletas calentando una hora antes, absolutamente dirigidos mientras los norteamericanos, igualmente organizados, llegaban, se calzaban los patines y: “¿a que hemos venido?, ¿a patinar?”, “Pues a patinar.-“
Y ¡hala!, en media vuelta se habían calentado y comenzaban a derrochar todo su talento por cada uno de los metros cuadrados de la pista.

Por qué sí de la técnica, por qué no y el porqué de: lo que natura no da, Salamanca no presta:

Qué duda cabe que si tienes talento todo es más fácil, ¿verdad?
Qué duda cabe que si lo tienes y encima entrenas a conciencia, te irá mejor.
Ni hablar de si lo tienes, entrenas a conciencia y encima te guían…
El no va más es cuando además de talento, entrenar, guiarte, quién te guía sabe de qué habla…
Y el paroxismo es que teniendo hasta el cuarto punto, tienes el dinero suficiente para financiar todo eso, que, convengamos no es barato….

Pero no quiero hacer una reflexión sobre la economía, sino sobre el qué sucede cuando: por conseguir un objetivo, alcanzar la valoración correcta del juez, ajustarte al reglamento, las tendencias, por qué no las modas o simplemente porque vino alguien de no sé donde y dijo que ahora hay que meterse una zanahoria por la oreja (y estoy siendo delicado), estropeamos un tipo con talento natural…

1997, Campeonato Mundial de Reus.
En aquella época de Junior, Cuando D’Allissera nos asombró a todos con “Claro de luna”…
En ese campeonato Joshua Rhodes demostró que EEUU tenía relevo generacional, un chaval joven con una velocidad de vértigo, un dominio de los pies digno de su Maestro (Scott Cohen) y un saber estar en una pista de mundial como pocos.
En ese campeonato también, Jordan Segovia, de lejos, de muy lejos, un talento como pocos… Una flor en el desierto o mejor dicho: en la pampa…
Con su talento, él sólo llenaba los 1.250mts² de esa pista, como nadie. Esa espalda arqueada, esos dedos espectaculares, esas piruetas fabulosas…

1999, Campeonato de Mundo de Australia
Jordan Segovia, su “El cóndor pasa” era precioso… Aquella final de Junior era casi mejor que la de Sénior…
Pero alguien dijo: Con ese pique no ganará nunca…

Decisiones cuestionables
Un señor con una visible renguera de un país europeo, y puedo decir esto porque yo estuve en esa reunión, dijo que un campeonato del mundo no era una fiesta de Halloween para vestirse así y se cargó de un plumazo, los que para mi habían sido los tres mejores trajes del campeonato… La momia, El cóndor y El Iceberg…
Un horror de decisión... la peor que he oído...

Volviendo a Norteamérica…
En ese 1997, Eric Anderson, fue el último americano en conquistar el Oro…
Nunca supe si era verdad o no, pero me dijeron que lo entrenaba su padre. Sé que tenía un sentido del nacionalismo tremendo y su lenguaje corporal me hacía ver que su orgullo era tan grande como la altura de sus saltos. Un patinador con un perfil muy alto... diría que demasiado, tanto que le pesaba, pero también creo que le precedía un listón inalcanzable… Scott Cohen…

Pero más allá de opiniones personales sobre personalidades, predecesores, sucesores, perfiles y lenguajes corporales, lo que siempre me llamó la atención y lo que más me marcó de EEUU en el patinaje es que cada uno, cada entrenador, cada profesor, se es fiel a sí mismo.

Toma un camino y lo lleva adelante, con errores o aciertos, pero no se inclina al sol que más calienta….

Quizá el tema del relevo generacional hizo que hoy en día no veamos a los grandes patinadores americanos de ayer en los puestos de entrenadores internacionales.
Quizá también, como siempre hemos ido a patinar con ellos, a su país, no se preocuparos de venir a vendernos “su libro” y acabaron quedándose en el tiempo.
Pero la cohesión que desarrollaban es distinta diametralmente a lo que ahora tenemos.
No eran patinadores robots. Siempre buscaban el aspecto general de la ejecución.

Hace años, muchos, la primera puntuación se definía (al menos donde yo aprendí a patinar) como: “Variedad y dificultad” y la segunda: “Musicalidad y Elegancia”
Ellos hacían toda la variedad posible de saltos y de piruetas.

Hay solo cinco saltos más el Axel: Mapes, Salchow, Flip, Lutz y Rittberger.
En Europa el Toe Alley (Mapes en interior) no se utiliza, básicamente porque los italianos no lo usan, sino serian realmente seis.
Alguien también en su día dijo: Esto no es un salto y pum! fuera de la lista...
Lo mismo dijeron: el cruce es abajo si no, no se pueden dar las tres vueltas…
¿Perdón? Permítanme que me ría… volver a ver el vídeo y decirme donde tiene Scott y Heath la pierna en el triple Lutz o el triple Rittberger…

¿Nos queremos acercar al hielo? ¿A cual? ¿Al derretido?
Porque somos lentísimos comparados…
Por otro lado la filosofía del hielo es totalmente distinta.

Leyendo “Landing it: my life on and off the ice” (Aterrizando*: mi vida sobre y fuera del hielo) – *Landing aquí se utiliza para la recepción de los saltos al llegar al hielo, al momento exacto de la caída de pie-  la autobiografía de Scott Hamilton, leí un párrafo que lo primero que ellos buscan es tener “six triples in a row” (Seis triples seguidos) unidos por transiciones donde se desarrolle la velocidad…

Si miráis un disco, por ejemplo el largo de Australia 1999, de Heather Mulkley, es la clara evidencia que ése es el ejemplo de acercarse al hielo…
En hielo la técnica se usa para ayudar al patinador y no para transformarlo…. No para limitarlo…
A mi criterio, señores: “LA TÉCNICA NO PUNTÚA”, o no debería puntuar…

Me explico:
Aplicación al libre y reducción al absurdo:

En el libre hay seis saltos más el Axel.
Simple, para mí sí son seis, porque para mi el Toe Alley es un salto más, les guste o no a los italianos.

Entonces: El patinador que los consiga ejecutar, con sus tres vueltas correspondientes o casi y caídos en un pie, lo más planos conseguibles, además con la posibilidad de combinarlos entre sí, será candidato a un puesto en el podio.

Si a eso agregamos que ese mismo patinador ejecuta la mayor variedad de piruetas, entre ellas, la reversada (trompo invertido) que es un movimiento más de todos los que se hacen en piruetas, con sus vueltas correspondientes o casi y dado que no existe ningún reglamento que diga que esa figura es una figura de femenina, estaremos ante un patinador con más posibilidades aun de conseguir una medalla.

Sumamos que el patinador ha de ser lo más artístico posible y entendemos por artístico: toda expresión que conlleve la trasmisión de un sentimiento o emoción a través de un arte plástica, plausible de ser plasmada… el resultado se multiplica exponencialmente.

Y por ultimo y como colofón realiza todo esto, sin perder en ningún momento el equilibrio (entiéndase sin caerse) y de manera fluida…

Hasta aquí…

Lo único que saco claro es que me sigo emocionando cuando veo buenos patinadores sean de donde sean, siempre y cuando me transmitan algo, me digan algo…

Hay dos cosas de las que estoy seguro:
Uno: que Scott Cohen fue, es y será, Sir Scott Cohen, el patinador más completo y carismático  de la historia.
Y Dos: que algún día EEUU volverá a brillar como antaño porque todo lo que sube baja y todo lo que baja sube, la física no falla (la vida menos) y en ese momento, todos, absolutamente todos los que no se son fieles a sí mismos, tendrán que volver a cambiar sus principios, sin pensar que por el camino habremos perdido a muchos patinadores, porque a unos tipos con miedo a perder se les ocurrió decir que con ese pique de Mapes no llegarían a ningún lado, que esa pirueta es de mujer y que esa ropa es un disfraz…

Disfruten del vídeo que es espectacular.

CamAm Crew
Buscar la fecha: 10 MAY 12


Carlos Pantano Galia.
 Sir Scott Cohen
5 Veces Campeón del Mundo.-

viernes, 4 de mayo de 2012


“El Europeo que no vimos….”

Historia I:

El Acuerdo de Schengen constituye uno de los pasos más importantes en la historia de la construcción de la Unión Europea (UE). El acuerdo, firmado en 1985 y en vigor desde 1995, tiene como objetivo finalizar con los controles fronterizos dentro del espacio de Schengen.

Qué duda cabe que desde que este acuerdo muchas cosas cambiaron…

En los años anteriores a la firma del Tratado de Ámsterdam en 1997, los restantes Estados miembros de la Unión Europea, excepto Reino Unido e Irlanda, firmaron protocolos de adhesión al Convenio de Schengen: España y Portugal, el 25 de junio de 1991; Grecia, el 6 de noviembre de 1992, me da que estos tres son de los más arrepentidos… Pero eso es tema aparte…

La libre circulación de personas, la moneda única y todas esas ventajas, traerían consigo otras particularidades que no estuvieron contempladas…

Los flujos migratorios comunitarios y extracomunitarios de finales del siglo pasado se intensificaron tanto que hoy en día casi todos los clubes de España cuentan con un extranjero en sus fichas…

Situación:

En este europeo esta realidad quedó totalmente demostrada y a la vez desamparada.
Tanto el Reus Deportivo  como Masnou, tienen patinadores comunitarios.
Ambas formaciones tuvieron que modificar sus planes sobre la marcha.
En el caso del cuarteto de Reus, el patinador italiano fue suplantado por un patinador español días antes dado que, de no poder patinar, tampoco podría competir el equipo.
Distinto fue para El Masnou que llegó a Blanes con la esperanza que hubiese una entente entre CERS y la situación, pero lamentablemente presenció cómo se tachaba de la lista de participantes su patinador… (Literalmente tachado)
Lamentablemente una vez más, el perjudicado es el patinador…

Estamentos:
España y Europa, es decir la CERS, nunca tuvieron una reglamentación para estas cosas y mucho menos se pararon a pensar que habría que estar cubiertos…
Obviamente y viendo la media de edad de quién nos gestionan no me extraña.
El: “toda la vida se ha hecho así, por qué vamos a cambiar”, es nuestra moneda corriente.
Todos se pasaron la pelota y se la seguirán pasando. Incluso algunos, a modo católico, se lavan las manos…

España dice que se compite por clubes. Eso le exime a la Federación de ayudar económicamente y en equipamiento en los viajes a los equipos.
CERS dice que se compite por países. De ahí se agarran para decir que un patinador sin posesión de pasaporte del país que representa no puede patinar.

En medio de esta discusión políticamente correcta quedamos todos desamparados. Eso sí a la hora de pagar todos somos españoles, comunitarios, europeos y la mar en coche.
A la hora de defendernos: “¿y tú quién eres?”
En ningún caso, ¿nadie se planteó que en veinte años, todo evolucionaría al punto que llegaría el día que tanto los que se fueron fuera de España como los que vinieron de otras latitudes europeas y no, estarían preparados para competir y querrían hacerlo?

Historia II
¿Recordáis a Marina Anissina y Gwendal Peizerat? (Oros Olímpico 2002)
Ella rusa, él francés. Anissina llegó a Lyon en febrero de 1993 y quería llevarlo a él a Rusia, pero la familia de él se opuso. Ella se instaló en Francia, centrándose intensamente en el patinaje.
Los primeros campeonatos internacionales, incluido el mundial del ’93, ella tenía pasaporte Ruso y él Francés. Ella recibe la nacionalidad francesa años más tarde…. (Lo sé soy un dinosaurio y estoy a medio camino del libro gordo –adelgazado- de petete)

Me pregunto: si hay equipos que se fichan por otra comunidad para llegar al de España. Si hay patinadores que cambian de provincia para clasificarse o hasta incluso para aprobar una prueba de certificado de aptitud, ¿por qué un patinador no puede venir a vivir a España para entrenarse y competir aquí?

Vamos, yo no vine a patinar, pero aproveché la coyuntura y hace 24 años me topé con el mismo problema.
¿No tuvieron tiempo de arreglarlo en un cuarto de siglo?

En cualquier caso:
¿Patinamos por clubes o por países?
Si patinamos por países, páguennos lo que se debe, dennos la equipación, déjense de viajar tantos caciques y manden más indios. Compren menos collares de perlas grises y hagan las cuentas claras…

Ahora, si patinamos por clubes…

Historia III:
Fútbol Club Barcelona:
Fundado por un grupo de extranjeros afincados en Barcelona, inicialmente el equipo estuvo formado por jugadores de origen mayoritariamente inglés, suizo y alemán. Precisamente el origen extranjero de los jugadores y dirigentes del F. C. Barcelona fue el principal motivo por el que el otro equipo de Barcelona, fundado un año más tarde, se denominara Español.
Aun así, la presencia de jugadores de origen catalán rápidamente creció en el equipo, hasta convertirse ya en gran mayoría desde los años 1910.
Actualmente, y especialmente desde 1994 cuando se dictó la Sentencia Bosman, el primer equipo del F. C. Barcelona está formado por futbolistas de todo el mundo.
En la plantilla de la temporada 2005-2006 que ganó la Liga de Campeones y la Liga española convivían 9 jugadores españoles (6 de ellos catalanes), 5 brasileños, dos argentinos, dos neerlandeses, un camerunés, un sueco, un francés, un mexicano y un portugués…
Ganando la Eurocopa (nuestro europeo) y el mundial de clubes…

¿Hace falta más precedente y/o jurisprudencia?

Penúltimo:
Si patinamos por clubes, como decía antes, entonces que se cobre una sola ficha, la del club y no las del número de patinadores que sean.
Que se limite entonces el número de extranjeros a un porcentaje del total del equipo.
Pero por sobre todo, que se adapten a los tiempos… Porque la media de edad de nuestros dirigentes merece un escrito a parte… (Me ha surgido una idea…) y eso también dificulta.

Cerrando:
Esto forma parte de un europeo que vimos muy pocos, que creo que hay que sacar a la luz porque cuando más claro esté todo y cuanto más conozcamos nuestras capacidades, mejor.
Quizá el reelecto presidente tenga un minuto para reflexionar sobre estas líneas, que a bien seguro le llegarán.
Yo por mi parte prometo mantener las formas y documentarme muy bien antes de escribir, siempre sin desvelar mis fuentes, claro, si no dejaría de tener tanta información.
Pero a cambio pido desde este humilde blog que se trabaje en beneficio de todos los que patinamos, porque ese chico italiano y ese chico francés, de los que hablaba al principio, tenían un sueño y unas ilusiones. Invirtieron un capital. Asumamos de una vez que el patinaje no es un deporte económico, con lo cual esa inversión de tiempo y dinero, se vio truncada por una falta de previsión política.

Pido una dirigencia competente, que sepa de qué hablamos los del pueblo llano, el patinador raso.
Respuestas a nuestras preguntas.
Y aprovechando nuevamente la coyuntura, lanzo una al aire:

¿Están seguros que todos los que participaron en los últimos 5 mundiales, eran españoles?

“No solo hay que valer por lo que se sabe, sino también por lo que se calla…”

Saludos a todos.

Carlos Pantano.-